¿Cuáles son los 10 animales más rápidos?

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Algunos animales bien podrían pertenecer a un selecto equipo de profesionales olímpicos. A continuación, te presentamos los Los 10 animales más rápidos (tierra y aire)

Halcón peregrino

esta hermosa ave es muy rápida
Imagen: Pixabay

El halcón peregrino puede volar a una velocidad de 96 km/h, pero si localiza una presa y se abalanza sobre ella, esta velocidad aumenta drásticamente hasta los 389 km/h. 

Curiosamente, la velocidad de 389 km/h es incluso más rápida que el récord de velocidad establecido en la Fórmula 1.

Cheetah

el leopardo conocido por su gran velocidad
Imagen: Trace Hudson/Pexels

Es uno de los animales más veloces del mundo. Este increíble felino es famoso por la velocidad que es capaz de alcanzar tanto en los sprints como en las carreras largas

Puede correr a una velocidad de unos 112 km/h. Están considerados como los animales más rápidos del planeta y, gracias a su increíble vista, son capaces de cazar a grandes distancias.

Escarabajos tigre 

un insecto muy veloz
Imagen: Pixabay

Capaces de correr tan rápido que su visión se ve borrosa. Puede considerarse el animal más rápido del mundo si se toma como referencia la relación entre su tamaño y su velocidad. De hecho, sus 2,5 m/s transportados a un ser humano corresponden a 810 km/h.

Este escarabajo viaja tan rápido que a veces no puede ver por dónde va, lo que le obliga a detenerse y a reenfocar su visión. Su velocidad lo convierte en un depredador natural.

Colibríes

el colibrí es un ave diminuta y muy rápida
Imagen: Kendall Hoopes/Pexels

Esta belleza de ave atrae por sus formas diminutas y vivaces. Aunque sólo mide 10 cm, el colibrí puede alcanzar una velocidad muy elevada, de hasta 100 km/h.

Bate sus alas tan rápido que se hace difícil percibir el movimiento. Es muy curioso que ellas son las únicas aves que pueden volar hacia atrás, hacia delante, hacia abajo o quedarse quietas en el aire. 

Albatros de cabeza gris

Un ave realmente veloz
Imagen: Gregory Smith/Flickr/CC BY-SA 2.0

Es una gran ave marina que vive en torno al Círculo Polar Antártico. Su envergadura tiene más de dos metros, por ello puede pasar varias horas en el aire sin detenerse. Puede volar durante nueve horas consecutivas sin parar, alcanzando una velocidad máxima estimada de al menos 127 km/h. 

La jirafa 

tres nobles jirafas
Imagen: Vincent van Zalinge/Unsplash

Es el mamífero vivo más alto del planeta y el mayor rumiante. Su tamaño y su torpe forma, no le impide alcanzar velocidades de hasta 32 millas por hora.

Tigre de Siberia

un tigre siberiano descansando
Imagen: Pixabay

Este animal es imponente y regio, es un ejemplar maravilloso, conocido por su belleza pero también por estar en peligro de extinción. El felino rayado puede alcanzar velocidades de hasta 90 kilómetros por hora cuando empieza a correr. 

Dato interesante: el tigre es el mayor de los felinos. Las rayas del pelaje de estos animales son únicas para cada ejemplar, al igual que las huellas dactilares de las personas, y de hecho no sólo están presentes en el pelaje sino también en la piel. 

Avestruz

un avestruz gracioso
Imagen: Markus Distelrath/Pexels

Es el ave más grande que existe, pero su tamaño no le impide correr, aunque por ello no puede volar. Con un peso de 150 kg, el avestruz corre a una velocidad de 70 km/h. Una característica llamativa es que puede mantener esta velocidad durante varios kilómetros.

Curiosamente, las crías de avestruz ya pueden correr a 55 km/h con sólo un mes de edad.

Venado

dos hermosos venados
Imagen: Pixabay

Puede alcanzar velocidades de hasta 56 km/h, velocidad que utiliza para dejar atrás a sus depredadores.

Libélula

una libélula en una flor
Imagen: Pixabay

Quizá no lo creas, pero uno de los animales que entra en esta categoría es la libélula. A pesar de ser un animal muy delgado, frágil y pequeño, es capaz de volar hasta 100 km por hora y su velocidad media es de 25 km/h. Quizá no todo el mundo sepa que la libélula tiene una vida media bastante corta, ya que sólo vive quince días. Probablemente por ello tiene que aprovechar al máximo su velocidad.

Dato interesante: las libélulas sólo viven unas semanas una vez que han salido de su capullo, y además son uno de los pocos insectos que no pueden plegar sus alas y mantenerlas sobre su espalda.

Los animales más rápidos de la Tierra viven constantemente con el pie en el acelerador. Cada uno tiene sus propias características perfectamente adaptadas para alcanzar velocidades a menudo inimaginables que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. 

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